La periodista argentina Leila Guerriero se pregunta en una de sus imperdibles columnas para el periódico El País, acerca de nuestra obstinada superstición por el aniversario. El vicio de la fecha justa, le llama ella al tiempo que insiste, ¿de dónde viene? Lo cierto es que nos atraviesa de tal manera la atracción por la efeméride, que incluso nos guardamos los elogios y las evocaciones si no nos coincide el calendario. No deberíamos hacerlo, pero para recodar lo que importa no hay momentos mejores. Nosotras, esta vez, recordamos y celebramos un proyecto que ha formado parte no sólo de nuestras fuentes de consulta más tempranas y a la vez duraderas en la historia  de Trànsit Projectes y CEPS Projectes Socials, sino al que hemos tenido la oportunidad y el privilegio de acompañar en algunos de sus procesos y mutaciones. Se trata de la Revista ÀMBITS de Psicopegadogia i Orientació, que celebra un admirable cincuentenario que es también, al mismo tiempo, una veintena.

Durante los meses previos al estallido de la pandemia (y sus consiguientes modificaciones en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida), nos enterábamos de que ÀMBITS de Psicopegadogia i Orientació llegaba a su número cincuenta, al tiempo que entraba, con dicho ejemplar, al vigésimo año de existencia del proyecto. Todo un hito en tiempos en los que las publicaciones periódicas parecen inmersas en una encrucijada difícil de sortear. No sólo por los retos propios asociados a la búsqueda de su sostenibilidad en un escenario de márgenes estrechos; sino por la sobreabundancia de contenidos y la competencia creciente por la atención de los públicos asociada a ello. Más allá de las escaramuzas propias de su oficio, la revista se ha caracterizado por su capacidad para adaptarse a las necesidades y expectativas no sólo de los tiempos en los que han estado activos (formatos, idiomas, dispositivos y, más recientemente, el paso al sistema de Open Journal System), sino también de todos los perfiles profesionales vinculados a ella.

ÀMBITS fue creada en el año 2000 por la Asociación Catalana de Profesionales de los EAP y ha ido atravesando diferentes etapas, desde la salida en papel hasta la versión digital y multiligüe. Esta última puesta en marcha a partir del número 40, en el otoño de 2013, coincidiendo con el cambio estatutario de la ACPEAP y con la creación de la Asociación Catalana de Psicopedagogía y Orientación (ACPO). La historia vale la pena recorrerla porque, como decíamos antes, una de las señas de identidad del proyecto ha sido precisamente su voluntad por mantenerse vinculada a su época y atender a su condición contemporánea. Algo que no nos hace dudar en que vendrán todavía más décadas y más números por coleccionar.

Sin embargo, más allá de las cualidades ya apuntadas, lo que realmente nos hace pensar este aniversario es en nuestros propios inicios, los de esta casa y sus motivaciones, mucho más vinculados con la materia que da vida y motivos a un proyecto como ÀMBITS. El interés, e incluso el entusiasmo, por el proceso pedagógico. La certeza del aprendizaje como invención y sobre todo como desarrollo constructivo. Plural, multiforme, dinámico, creativo, orientado a la creación de cosas nuevas, abierto a la prueba y un etcétera tan largo, que quizá sea mejor contenerse de momento. Ideas todas que prevalecen en lo que hacemos ahora y que nos hacen, por ende, volver constantemente a ÁMBITS con el interés que este post evidencia.

La cuestión se resume quizá en un recuerdo que nos permitimos compartir, una referencia muy conocida en el mundo de la enseñanza que, por alguna razón, se nos viene a la cabeza cuando hablamos de un proyecto como ÁMBITS. Se trata de un experimento: Jean Piaget; etapa preoperacional; ejercicios de conservación… serían las coordenadas que lo describen. En concreto el ejercicio de los vasos y el agua, conocido como el ejercicio de conservación de volumen. Ya se sabe: el orientador toma tres vasos llenos de líquido; dos idénticos entre sí y uno de diferente dimensión. Se colocan los vasos uno junto al otro. Se llenan los dos vasos de forma idéntica y se pregunta al niño, ¿tienen ambos vasos la misma cantidad de líquido, o un vaso tiene más? Después se vierte el líquido de uno de los vasos idénticos en el vaso de diferente dimensión y se vuelve a preguntar: ¿Tienen ambos vasos la misma cantidad de líquido o un de ellos tiene más?… El ejercicio es muy simple, va orientado a niños de entre 5 y 7 años, pero funciona aquí como ilustración de algo que va mucho más allá de su contenido. Es un ejemplo sobre lo que nos importa e ilusiona, y que tan bien abraza ÁMBITS. A decir, que la cuestión del aprendizaje, de la pedagogía y la orientación, no tiene tanto que ver con ayudarnos a entender el mundo, sino más bien, con ayudarnos a entender cómo entendemos el mundo. Eso, entre otras cosas, es este bello proyecto y junto a ellos celebramos su longeva trayectoria. En hora buena y que vengan todos los años que se puedan…